Mes: septiembre 2017

Navegar el Canal Beagle es una de las experiencias más aclamadas en el Fin del Mundo y la actividad favorita de los miles de viajeros que visitan la región año tras año. Surcar el canal de un extremo al otro, ver la ciudad de Ushuaia coronada por montañas nevadas, navegar por la isla de los pájaros, llegar al épico faro Les Eclaireurs y ver al pingüino de Magallanes en su hábitat natural son sólo algunas de las experiencias que estremecen a cualquier viajero que recorra el Canal Beagle.

¿Necesitás algunos consejos para visitar el canal? Acá te damos los mejores consejos para explorar al máximo el Canal Beagle.

Hoy te compartimos 3 razones para navegar el Canal Beagle:

  1. Te ofrece una perspectiva única de la ciudad de Ushuaia y de la naturaleza patagónica:

La navegación del Canal Beagle comienza en el puerto de Ushuaia. Desde aquí, uno puede ir viendo la ciudad haciéndose cada vez más pequeña coronada de fondo por las grandes montaña andinas.

Estremece la idea de pensar que así fue la misma vista que tuvieron los primeros colonos que vinieron a poblar Ushuaia. Desde aquí podés obtener las mejores imágenes panorámicas de la ciudad.

A medida, que nos vamos alejando de tierra firme comenzamos a adentrarnos más en el Fin del Mundo, en sus increíbles islotes y la naturaleza patagónica. ¡Los paisajes desde aquí no tiene desperdicio alguno!

Navegando el Canal de Beagle
Navegando el Canal de Beagle
  1. Es una actividad inolvidable y para toda la familia

Hay distintas travesías y trayectos para explorar el Canal Beagle. Cada una se adapta a los intereses de cada viajeros pero hay algo que tienen todas en común: Los paisajes son idílicos e inolvidables.

Sea en cubierta o disfrutado desde las butacas en el interior, navegar el Canal Beagle es una actividad que se adapta a los gustos de toda la familia. Si bien la naturaleza es la principal protagonista, el paisaje es el escenario perfecto para disfrutar de un momento único. Nada mejor que capturarlo para siempre con una fotografía.

Estas son nuestras travesías favoritas para hacer en familia en el Canal  Beagle:

1. NAVEGACIÓN POR EL MÍTICO CANAL BEAGLE HASTA LA ISLA DE LOS LOBOS

2. NAVEGACIÓN POR EL MÍTICO CANAL BEAGLE HASTA LA ESTANCIA HARBERTON

3. NAVEGACIÓN POR EL MÍTICO CANAL BEAGLE HASTA LA PINGUINERA 

  1. Llegás a lugares increíbles que de otro modo no se puede acceder

A medida que la excursión continúa, los pasajeros navegan entre islas rocosas (las islas del Archipiélago Bridges) habitadas por cormoranes y lobos  marinos hasta llegar, finalmente, el Faro Les Eclaireurs (mal llamado “Faro del fin del mundo”).

Sin dudas, vas a conocer un ámbito natural inusual y sumamente especial.

Extra: Sentí la naturaleza en estado puro

Durante la travesía son cientos las aves que sobrevuelan el canal, la naturaleza se muestra tal cual es y según la hora, uno puede contemplar el sol ponerse en el Fin del Mundo.

¿Hay algo más soñado que eso?

Qué hacer en un día en Ushuaia: Nos tocó un día espléndido. A pesar de estar en pleno invierno, el cielo estaba despejado, permitiendo que el sol develara todos los colores de la ciudad. Porque no es como se cree: la temporada de invierno también ofrece muchas actividades para los visitantes de la ciudad más austral. 

En el tramo que recorrimos hacia el Parque disfrutamos de las vistas del canal Beagle de un lado y las montañas del otro. Ushuaia es la única ciudad trasandina de Argentina, es decir, la única ciudad que por capricho de la naturaleza se encuentra del otro lado de la cordillera.  

El itinerario comenzó con la excursión visitar el Parque Nacional Tierra del Fuego, uno de los pocos parques que tiene costa marina y reúne en su territorio montañas y bosques. Un paisaje de esos que quedan para siempre en la memoria de quien los visita.

La primera parada en el Parque fue el lago binacional Acigami, antiguamente llamado Roca. En el año 2008 recuperó su nombre en lengua yámana, pueblo originario de la isla y significa “cesto o bolso alargado”.

Desde aquí y durante el verano se puede hacer el Sendero Hito XXIV, atravesando el bosque de lengas y ñires en un lugar más que apropiado para observar las aves autóctonas.

El paisaje que rodea el lago parece sacado de un cuento. A ambos lados se observan montañas con picos nevados y el bosque fueguino. La recomendación es pararse frente al lago y cerrar los ojos para escuchar el ruido del agua y conectarse con la naturaleza.

Y para perpetuar el momento nada mejor que tomarse una foto que nos lo recuerde por siempre.  

En la siguiente parada visitamos el centro de visitantes Alakush, un lugar que ofrece comidas y bebidas, donde almorzaron quienes aún no lo habían hecho. Aquí es posible aprender un poco más de la historia de Tierra del Fuego a través de exhibiciones que relatan su historia y la de sus primeros habitantes.  

El tiempo a nuestro favor nos permitió una parada extra: conocimos de cerca una castorera. Estas son producto del trabajo de esa especie no muy querida desde hace varios años por el daño que produjo a los bosques fueguinos.

Los castores fueron traídos para promover una industria peletera que no prosperó. Al no existir un depredador natural, el paso de los años lo convirtieron en una amenaza para el equilibrio ecológico del lugar. Es un problema sobre el cual aún se está trabajando.

Antes de emprender el retorno, nos quedaba por visitar Bahía LaPataia. Está ubicada al final de la Ruta Nacional 3, parte del sistema de carreteras llamado “Ruta Panamericana”. Para algunos el fin del mundo, para otros el inicio de todo.

Al volver a la ciudad, el transfer nos dejó en la puerta del local que se encuentra en el puerto. Allí presentamos el voucher para retirar los tickets de la navegación por el Canal Beagle.

A las tres de la tarde estábamos listas para seguir explorando las maravillas naturales de Ushuaia con Tolkeyen a bordo del catamarán con el que navegamos el Canal Beagle.

Previo al embarque se debe abonar la tasa de puerto obligatoria que tiene un valor de $20 (veinte pesos argentinos a 08/2017).

Es una excursión imperdible durante todo el año y una oportunidad de interiorizarse con la fauna del lugar y conocer el mítico Faro Les Éclaireurs (los iluminadores, en francés). Plan ideal para qué hacer en un día en Ushuaia

Arriba del catamarán podíamos elegir viajar afuera, a pesar del viento frío o en el interior calefaccionado, disfrutando de un café mientras escuchábamos a la guía relatar sobre cada detalle que estábamos viviendo.

Suele confundirse al faro de Les Éclaireurs con el “faro del fin del mundo”. Durante la navegación la guía se encargó de revelar la verdad: el “faro del fin del mundo” se encuentra más al sur y poco queda de él.

El barco avanzaba isla a isla. Paramos en aquellas elegidas por los lobos marinos como su hábitat natural. Por momentos nos acercabamos tanto que podíamos olerlos y observar sus gestos. Incluso los oímos quejarse de algunos pájaros que los molestaban y sonreímos al ver a los más pequeños juguetear.

Entre las islas que visitamos está la Isla de los Pájaros. Allí se aprecian más de 20 especies de aves marinas. Las que se destacan son los cormoranes magallánicos y los cormoranes imperiales.

Pero observar los animales de tan cerca no es lo único que nos emocionaba. Durante todo el recorrido teníamos de fondo montañas de picos nevados con bosques de árboles bandera. Se los llama así por la forma que adoptan por la acción de los fuertes vientos.

El día nos regaló un espectáculo visual para disfrutar de Ushuaia en un cielo despejado y llevarnos postales en nuestra memoria. Tanto el Parque Nacional Tierra del Fuego como la Navegación por el Canal Beagle son dos paseos imperdibles para cualquier persona que visite la ciudad más austral del mundo. Espero te hayamos dado una idea de qué hacer en un día en Ushuaia.