Qué ver en Ushuaia en invierno: 10 postales imperdibles

Qué ver en Ushuaia en invierno: 10 postales imperdibles

¿Ya planificaste tu próximo viaje durante la época invernal? El fin del Mundo tiene muchos secretos por descubrir, ¡y estamos dispuestos a deverlártelos! Por este motivo te compartimos 10 razones para conocer Ushuaia en invierno. Probablemente te ayudemos a decidir qué ver en Ushuaia en invierno.

  1. Canal Beagle

¿Alguna vez viste dos océanos unirse? Esa es uno de los atractivos de este mítico canal. Sus azules y cristalinas aguas bañan la costa sur de la isla grande de Tierra del Fuego. Constituye un importante ecosistema que alberga numerosa cantidad de especies marinas. Estas suelen avistarse con cierta facilidad, como es el caso de los lobos marinos, pingüinos y orcas.

  1. Faro Les Éclaireurs

Nuestro icónico guía de navegantes blanco y rojo se alza sobre un pequeño islote que lleva su nombre. Si bien no es posible acceder a la isla rocosa, nuestras embarcaciones se acercan lo suficiente como para admirarlo desde cerca. Una de sus funciones más importantes es la de postal imperdible para los visitantes del Fin del Mundo.

  1. El Tren del Fin del Mundo

Un hermoso recorrido por el Parque Nacional Tierra del Fuego.  El paisaje nevado enmarca sin igual el hermoso paseo creando imágenes soñadas. El tren recrea los últimos siete kilómetros del trayecto original, que transportaba a los presos  desde y hasta la cárcel del fin del mundo.

  1. Paso Garibaldi

Punto panorámico por excelencia. Desde este su mirador, ubicado a 450 metros sobre el nivel del mar, puede apreciarse la belleza natural de los lagos Escondido y Fagnano. Es el paso terrestre cordillerano más austral del mundo.

  1. Parque Nacional Tierra del Fuego

Esta reserva natural, con más de 68.000 hectáreas, es un espacio ideal para relajarse y disfrutar. Uno de los pocos parques nacionales que combina distintos tipos de paisaje. Encontrarás tanto la frescura del bosque y la inmensidad de los valles como hermosos lagos de origen glaciar y el aire marino de la costa oceánica.

Los paisajes más imponentes

  1. Laguna Esmeralda

Este hermoso espejo de agua de origen glaciar te hará suspirar. Se encuentra ubicada a 450 metros sobre el nivel del mar. Su belleza en invierno es única ya que se la puede contemplar congelada con el marco del glaciar Ojo del Albino.

  1. Glaciar Martial

En un trekking inolvidable, se asciende por sus más de 800 metros de altura.  La nieve del fin del mundo, famosa por su calidad, es ideal para practicar deportes de montaña como esquí, snowboard y esquí de travesía.

  1. Atardeceres

Estés donde estés en Ushuaia, el momento en que te sorprenda el atardecer será digno de admiración. Los colores del cielo le rinden un excelente homenaje  al nombre de la isla grande de Tierra del Fuego, por sus tintes rojizos y la textura de las nubes cuando reflejan este juego de luces. Probablemente, uno de los instantes más inolvidables.

  1. Ruta 3

Esta mítica ruta se extiende por más de 3000 kilómetros y en su recorrido une 5 provincias argentinas. Es así como finaliza su recorrido en Bahía Lapataia, en el parque nacional Tierra del Fuego.

  1. Bosque nevado

Este paisaje de ensueño te transportará a un escenario de cuento. Conocé sus añosos ñires y lengas, ubicados sobre las laderas montañosas de los andes fueguinos.

¡Esperamos haberte ayudado a decidir que ver en Ushuaia en invierno!

El Faro Les Éclaireurs cumple 100 años

El Faro Les Éclaireurs cumple 100 años

En 2020 se cumple el centenario de nuestro faro preferido. El ícono por excelencia de Ushuaia, el que aparece en todas las fotos de los viajeros que hayan navegado las aguas del Canal Beagle, sin excepción. Su nombre es Les Éclaireurs (los exploradores, en francés). Si su figura aparece en tus fotografías, estamos seguros de que visitaste Ushuaia. Este año celebramos su cumpleaños número 100.

De pioneros y exploradores

¿Por qué será que cuando hablamos de faros nos embarga cierta mística? Quizás sea porque también hablamos de las historias que estos faros iluminan. De los navegantes que llegan a un destino buscando nuevos horizontes y sientan sus bases creando comunidad. De aquellos que zarpan hacia tierras lejanas y vuelven, o quizás no. De pioneros y exploradores que por azar o a conciencia han llegado hasta aquí, surcando las gélidas aguas del fin del mundo. Y por qué no algún que otro náufrago también que decide plantar bandera.

La postal imperdible

El escenario es excepcional. El sólido islote rocoso en el que se erige el faro se encuentra emplazado sobre las calmas, cristalinas y azules aguas del famoso Canal Beagle. Los Andes fueguinos de la cadena Martial, por su parte, brindan un hermoso marco, creando la postal ideal para cualquier visitante. Si bien no se puede acceder a la isla, se puede llegar en varias navegaciones que se acercan lo suficiente como para apreciarlo en toda su magnitud.

¿Faro del fin del mundo?

A muchos les gusta nombrarlo como “Faro del Fin del Mundo”, y a muchos les gusta aclarar que no se trata de tal faro sino de otro. Ciertamente, suele confundirse con el faro inspirador de la renombrada novela de Julio Verne. Sin embargo, este se encuentra en las Islas de los Estados, a 300 kilómetros al este de Ushuaia. Para más datos, la novela se publicó después de la muerte de su autor, en 1905, mientras que nuestro faro empezó a funcionar en 1920. ¡Por eso estamos celebrando su centenario! Y por eso también, nunca podría haber sido el mencionado en esa historia.

Si bien Ushuaia ya era territorio nacional, al principio del siglo XX todo era aún bastante incierto por estas latitudes, todo estaba por construirse. Nunca sabremos si el faro Les Eclaireurs ha sido testigo de semejantes hazañas como las que describe el libro. Las historias de piratas con botines, exploradores, cuidadores del faro, goletas, tesoros y naufragios quedarán en la imaginación de cada uno. El escenario es, sin dudas, muy sugerente.

A la hora de describirlo, podríamos decir que tiene una torre ligeramente cónica de 11 metros de altura y 3 metros de diámetro. Se encuentra revestido con ladrillo pintado en tres franjas: roja, blanca y roja. Su linterna se encuentra a una altura de  22,5 metros sobre el nivel del mar y emite luz de color blanco y rojo a intervalos de 5 segundos. Es automático y está alimentado por paneles solares.

Con mucha felicidad, en diciembre contaremos sus primeros 100 años. Se trata de nada más y nada menos que 36.500 días, oficiando de vigía de navegantes de todo tipo y especie, lo que no es poca cosa.  Seguiremos dedicándole fotos y travesías, esperando que cuente muchos nuevos centenarios más.